Bajo
los nombres de Homeopatía, Sales Bioquímicas de Schuessler, Homotoxicología,
Medicina de Orientación Antroposófica, Flores de Bach, Florales del Bush
-bosque bajo- de Australia, etc., diferentes substancias naturales y productos
orgánicos e inorgánicos son utilizados como medicamento alternativo o complementario.
Habitualmente son diluídos en diferentes órdenes de magnitud y mezclados siguiendo
técnicas de vibración o sacudimiento estrictamente pautadas. Así se despliegan nuevas
propiedades curativas que no son evidentes en las grandes dosis, evitándose
también todo efecto tóxico. Se utilizan sólos o combinados, a diferencia
de la Homeopatía clásica, que idealmente prefiere la dosis o el medicamento
único.
La medicina y la biología modernas estan re-descubriendo que las células
se comunican mediante substancias transmisoras, en muy bajas concentraciones,
por ejemplo, del orden de una gamma (1/1.000.000), incluso 100 millonésimas,
o aún mucho menos. En química son conocidas las acciones catalíticas a muy
bajas dosis.
En esas concentraciones, ciertos productos naturales despliegan nuevas
acciones farmacológicas o de información biológica que se han usado como
medicamentos desde hace por lo menos 200 años.
Actualmente se han desarrollado muchos medicamentos de este tipo, en base
a substancias químicas y farmacéuticas recientemente incorporadas, que corrigen
diferentes efectos tóxicos, patológicos o reaccionales.
Las diferentes modalidades utilizan variadas conceptualizaciones para
elaborar sus remedios. Los métodos básicos suelen estar reglados por las
Farmacopeas Homeopáticas de los diferentes países.
La Homeopatía elige el medicamento por la similitud del
cuadro clínico y mental del paciente con los síntomas descriptos en la toxicología
del producto o en las pruebas clínicas (patogenesias = creación de síntomas
en sujetos sanos). Suele utilizarse un solo medicamento, aunque existen diferentes
escuelas al respecto.
La Homotoxicología de Reckeweg hace
hincapié en los procesos de evolución de la enfermedad, sus causas auto-tóxicas,
y la posibilidad de revertirlos mediante preparaciones complejas de substancias
a bajas dosis. Es propio de esta versión neo-homeopática la clasificación
de las enfermedades en seis diferentes fases progresivas, que pueden ser
revertidas con los medicamentos apropiados, y otras medidas de orientación
biológica
La Bioquímica de Schuessler limita sus
medicamentos a no mucho más de una docena de sales fundamentales, que han
sido identificadas en el cuerpo humano y consideradas como básicas para el
funcionamiento de diferentes órganos y tejidos.
La Medicina de Orientación Antroposófica -conocida
como Antroposofía-, hace uso intensivo de metales diluídos o incorporados
a una planta medicinal ("vegetabilizados"). También hace uso de hierbas,
preparaciones de órganos animales, y también de minerales, convenientemente diluídos.
Elige sus remedios por la capacidad que estos despliegan de "informar" al
órgano, corregir un proceso o una función. Estos efectos se evidencian en los
ámbitos orgánico, neuro-sensorial, metabólico, y también involucran los
aspectos emocionales y mentales del paciente.
Las Flores de Bach son un sistema de
38 soluciones solarizadas de flores, y otras partes de plantas, que representan
y corrigen una gama de emociones asociadas a situaciones cotidianas, idiosincrásias, o
características personales exacerbadas, para que no agraven algunas enfermedades
o síntomas. Existen combinaciones para situaciones determinadas, como el
Remedio de Rescate, y la Fórmula de Exámen,
pero la mayoría de las fórmulas son individuales, e indicadas por el terapéuta
y preparadas para una determinada situación anímico-mental.
Las Flores del Bush Australiano
han sido desarrolladas como alternativa a las anteriores, y sobre bases diferentes.
Son útiles para distintas condiciones psicológicas y mentales que no son
cubiertas por el sistema de Bach.