Existen varias técnicas para aumentar efectivamente la presión parcial de oxígeno en los tejidos, a fin de recuperar funciones biológicas o mejorar su desempeño actual.
La más eficiente de estas modalidades consiste en recibir aire u oxígeno en un ambiente presurizado.
Según la presión y la concentración de oxígeno utilizadas, se le llama medicina
hiperbárica, tratamiento minimizado de oxígeno, tratamiento hiperbárico leve,
de ultra-bajas presiones, u oxígeno hiperbárico.
-Este último nombre lo reservamos para los tratamientos con 100% de oxígeno, y presiones mayores de 1.5 ATA-.
Las técnicas por presión de aire ambiente de O.Cunningham (1920s) se han perdido para la ciencia, pero estan siendo nuevamente validadas y utilizadas.
El tratamiento de oxígeno por máscara - acompañado por
ejercicio, medicación y vasodilatación-, llamada Terapia Multipaso de O2
de von Ardenne, fué la primera técnica científicamente fundamentada, hacia
fines de los años ochenta.
A todas estas modalidades nosotros las denominamos colectivamente técnicas de incremento de la presión parcial de oxígeno -TippO2-, para incluir las substancias oxidativas (ozono, peróxido de hidrógeno)
NO aconsejamos usar 100% de oxígeno, ni las altas presiones, para lograr
los niveles efectivos necesarios en ciertos pacientes neurológicos y respiratorios,
y en sujetos sanos.
Sus indicaciones principales son aquellas enfermedades y estados que se benefician, precisamente, por un aumento suficientemente repetido a lo largo del tiempo del oxígeno a disposición del paciente, y en pulsos diarios (sesiones) o más seguidos.
El defecto subyacente es la falta de oxígeno -hipóxia aguda o crónica- de cualquier origen y sus secuelas a largo plazo, aunque se exprese como:
- parálisis y ataques cerebrales
- epilepsia y convulsiones
- problemas cardiocirculatorios,
- cicatrización de heridas
- problemas de la edad avanzada
- rendimiento deportivo comprometido
- ciertos problemas maternos y fetales del embarazo
- etc.
Para una lista más extensa de las enfermedades y otras alteraciones que
se tratan con oxígeno, vea las sección de INDICACIONES/+Oxígeno y LITERATURA/
Medicina Hiperbárica.
El porcentaje de un gas en el aire no varía si no se modifican sus proporciones.
Pero su dilución en la sangre aumenta con la presión ambiental, es decir
con el incremento de los impactos moleculares sobre las diferentes membranas del organismo, y también con el aumento de la frecuencia respiratoria, el ritmo cardíaco y la vasodilatación.
En la práctica, es imposible lograr estos últimos mecanismos en muchos
pacientes con condiciones adversas. En esos casos es necesario implementar
el aumento de la presión ambiental y de la concentración del oxígeno respirado.
La cámara hiperbárica, o un ambiente presurizado con suplementación de oxígeno, es la mejor solución para esas situaciones.